← Volver a noticias
BrokerajePor Bernardo Armendáriz · 8 julio 2026 · 7 min

¿Cuánto gana un asesor inmobiliario en México?

Cómo funciona el esquema de comisiones, qué factores determinan tus ingresos y por qué la certificación cambia la ecuación.

No existe una tarifa oficial, y eso cambia la conversación

Antes de hablar de cuánto se gana conviene decir algo que casi ninguna guía admite: en México no hay una tarifa de comisión oficial ni obligatoria. No la fija una ley ni un colegio, y los porcentajes que circulan varían según quién los publique.

Al revisar fuentes del sector aparecen rangos que no coinciden entre sí. Unas hablan de 3 a 6% sobre el precio final más IVA. Otras de 4 a 7%, con tablas que cobran más porcentaje en inmuebles de menor valor. Otras dan por estándar el 6% en residencial, dividido en partes iguales cuando participan dos asesores.

Esa dispersión no es ruido, es el dato. Significa que tu comisión es materia de negociación y de propuesta de valor, no de tabulador. Y significa que quien te diga que "la comisión en México es X" está describiendo su práctica, no una regla.

Comisión bruta no es ingreso

Aquí es donde se rompen las cuentas alegres. Entre el porcentaje pactado y lo que llega a tu cuenta hay varios descuentos que muchos asesores nuevos descubren tarde.

Si operas dentro de una inmobiliaria, la comisión suele repartirse con la firma según el esquema que tengas. Si hubo dos asesores en la operación, uno con la captación y otro con el comprador, es común que se divida entre ambos. A eso se suma el tratamiento fiscal: la comisión causa IVA, y cuando facturas a una persona moral hay retenciones que anticipan tu impuesto.

El régimen fiscal en el que estés cambia el resultado final de forma importante, y la caracterización del ingreso también. Esta es una conversación con un contador, no con un blog, y conviene tenerla antes de tu primera operación grande y no en abril del año siguiente.

La regla práctica: al proyectar tu ingreso, trabaja siempre con la cifra neta después de reparto e impuestos. Presupuestar con la comisión bruta es la causa más común de sustos en el primer año.

La aritmética que sí puedes controlar

Tu ingreso anual es el producto de cuatro variables, y conviene verlas por separado porque se mejoran de forma distinta: cuántos inmuebles logras captar, qué proporción de ellos se vende, el valor promedio de esos inmuebles, y qué porcentaje de la comisión te queda a ti.

La mayoría de los asesores intenta mover solo la primera, buscando más propiedades. Suele ser la más difícil y la menos rentable. Subir el valor promedio del inmueble con el que trabajas multiplica el ingreso sin aumentar el número de operaciones, y mejorar la tasa de cierre aprovecha el inventario que ya tienes.

Un ejercicio incómodo y útil: calcula cuántas de tus captaciones del año pasado se vendieron. Si la proporción es baja, el problema no es que te falten propiedades, es que estás captando propiedades que no se van a vender al precio en que las captaste.

El contrato es parte del ingreso

Un porcentaje alto sobre un encargo que no puedes demostrar vale menos que un porcentaje modesto bien documentado. El contrato de comisión mercantil, con o sin exclusiva, es lo que fija el porcentaje, la forma de pago y la descripción del inmueble.

Sin ese documento, la conversación sobre tu comisión ocurre al final de la operación, cuando ya hiciste el trabajo y tu contraparte tiene toda la ventaja para renegociar. Con él, ocurre al principio, que es cuando todavía puedes decir que no.

Por qué la certificación entra en la ecuación

AMPI estima que en México hay alrededor de 80,000 asesores inmobiliarios y que solo cerca del 10% está debidamente capacitado. Conviene notar el matiz: la cifra citada habla de capacitación, no de certificación formal, y ambas se usan de forma intercambiable con demasiada ligereza.

Aun con ese matiz, el diferencial es real, y tiene dos efectos distintos sobre tu ingreso. Uno es de acceso: en los estados donde el registro ya es obligatorio, sin acreditación no operas legalmente, así que no es una ventaja competitiva sino un requisito. El otro es de segmento: los desarrolladores y los inversionistas institucionales sí filtran con quién trabajan, y ese es justamente el terreno donde el valor promedio por operación sube.

De la comisión a la carrera

Los asesores que más ganan a largo plazo no son los que más venden en un año, sino los que construyen una cartera de referidos, se especializan en un segmento y eventualmente dirigen equipos o portafolios. Ese salto requiere formación, no solo experiencia.

Fuentes y advertencia

Cifras de mercado: AMPI sobre los aproximadamente 80,000 asesores inmobiliarios en México y la proporción capacitada, citada por El Economista el 27 de marzo de 2023 y por Real Estate Market. La cifra de 80 mil también aparece atribuida al INEGI en la exposición de motivos de una iniciativa presentada ante el Congreso de Sonora en 2024.

Los rangos de comisión citados provienen de publicaciones comerciales del sector inmobiliario mexicano, que no coinciden entre sí. Los reproducimos como referencia de práctica, no como tarifa vigente, y precisamente porque su dispersión es informativa. No existe tabulador oficial.

Nada de lo dicho sobre impuestos constituye asesoría fiscal. El tratamiento aplicable depende de tu régimen, de cómo se caracterice el ingreso y de con quién factures: confírmalo con un contador. Última verificación de este artículo: agosto de 2026.

Enlaces directos: El Economista, 27 de marzo de 2023.

Seguir leyendo

¿Quieres profundizar?
Explora los programas detrás de este tema.
Ver programas
Habla con un asesor